¡Uno de mis pasteles preferidos...!
Me encantan los pasteles Asturianos, son mi debilidad, se que no es totalmente cierto, pero para mí los pasteles Asturianos son los mejores del mundo mundial....Una de mis grandes debilidades son los
Mugís, y otra.....Los Carbayones, es algo obsesivo, en cuanto llego a Asturias no hago más que pensar en ellos, estamos todos de charla y de repente suelto, "ahora me comería un carbayón", siempre es un buen momento para comerse uno....
La forma de los carbayones es alargada, tipo "magdalena valenciana", y aunque parezca increíble, sobre todo para mi marido...¡no tengo ese tipo de moldes!, total que los he hecho redondidos y están igual de buenos.
Con los ingredientes de esta receta salen 8 carbayones redondos, yo en esta ocasión les he puesto un poco de ralladura de limón, pero hemos llegado a la conclusión que sin ella estaría mejor. También pongo la receta de la cobertura blanca, aunque yo lo intenté dos veces y no me salió, al final hice un "invento casero" y creo que es lo que usaré siempre a partir de ahora, no está la vida como para tirar cosas......
Ingredientes
(8 carbayones)
1 lámina de hojaldre
Relleno:
100gr de almendra molida
1 huevo
1 yema
100gr de azúcar
1 chorrito de coñac
ralladura de limón (yo no la pondría)
Cobertura de Yema
2 yemas
2 cucharadas de agua
50gr de azúcar
Cobertura Blanca
1 tacita de agua
1 tacita y media de azúcar
un poquito de zumo de limón
Mi cobertura blanca casera: Azúcar glass y agua
Preparación
Primero de todo preparamos el relleno. Para ello simplemente tenemos que mezclar bien todos los ingredientes y reservar en un bol.
Estiramos la lámina de hojaldre y con el molde seleccionado, cortamos círculos un poco más grandes que dicho molde para que al ajustarlo no nos quede pequeño. Untamos los moldes con un poco de mantequilla y ponemos la base de hojaldre. Una vez listas todos los moldes vamos depositando cucharadas de relleno en cada uno. Este relleno "hincha" un poco al cocer, pero no demasiado, de todos modos procuraremos no llenar los moldes justo hasta el borde, es mejor dejar un poquito hasta llegar a el.
Precalentamos el horno a 180º y horneamos los carbayones durante unos 15 ó 20 minutos, como siempre dependiendo del horno, en la receta original pone que hay que cocerlos tapados para que no se doren demasiado, yo quité el papel de aluminio 4 minutos antes de que acabase el tiempo de cocción. Una vez listos sacamos del horno y dejamos enfriar.
Para preparar la yema, hacemos un almíbar a punto de hebra con el agua y el azúcar, cuando esté listo, apartamos del fuego y vamos añadiendo poco a poco las yemas sin dejar de batir, y volvemos a poner en el fuego removiendo todo el rato hasta que espese. Dejamos enfriar un poquito porque sino resbalará mucho y echamos una capa gordita sobre el carbayón.
Para la cobertura blanca, en teoría el proceso es hacer un almíbar a punto de hebra y cuando esté listo batir energicamente hasta que se ponga blanco. Yo lo intenté, lo prometo, la primera vez volví a poner el almíbar en el fuego y se me doró. La segunda, batí tanto con un tenedor en un plato blanco porque en el cazo no me apañaba que en un segundo tuve un mazacote blanco de azúcar que no iba ni pa alante ni pa atrás. Total que al final me dió por mezclar azúcar glass con un poquito de agua, esto lo hice a ojo, porque primero me pase de agua, luego de azúcar, hasta que al final conseguí más o menos lo que quería. Y la verdad es que me gustó más que el otro, porque este no se pone duro como una piedra, cubre pero queda muy suavito, la consistencia tiene que ser bastante espesa para que no se escurra por el carbayón y quede así de blanquita, si vemos que nos quedó muy fina podemos espesar la cobertura y volver a cubrir.
Fuente: "Guía de La Cocina Asturiana" - Magdalena Alperi